LA PIEL MOJADA


LA PIEL MOJADA

El río baja llorando,
Por tu carita morena,
Y yo, la voy consolando,
Porque me da mucha pena.

Yo, te miro frente a frente,
Te contemplo en la orilla,
Me pregunto de repente,
“Qué guapa estas, chiquilla”.

Tú, te ibas alejando,
Cimbreando las caderas,
El río quedo pensando,
Chiquilla quién te tuviera.

Para mojarte la piel,
Y cubrirte con espuma,
Con pétalos de clavel,
Bajo la luz de la luna.

La corriente se ha parado,
Al ver tu cara morena,
Los juncos se han quedado,
Clavados sobre la arena.

Entre las aguas tu imagen,
Se reflejan noche y día,
Con un bonito mensaje,
Eres caudal de “alegría”.

La sequía del amor,
Hoy se convierte en torrente,
Para regar una bonita flor,
Que pasó cruzando el puente.

Laureano García Agudo.