ENTREGARSE AL SEÑOR

ENTREGARSE AL SEÑOR

Señor, ¡qué bueno es amarte!
Oh, ¡qué bueno es serte fiel!
¡Qué bueno es en todo tiempo
una alabanza para ti tener!
Quiero alabarte, adorarte
en espíritu y en la verdad,
y así poder compartir
tu amor con la humanidad.

Es necesario entregarse
sin reservas mi Señor,
para poder conocer
ese verdadero Amor,
Aquel que Tú, nos mostraste
en aquella pesada cruz,
manifestándolo al mundo
en tu Hijo amado: JESUS.

Perfeccióname, Dios mío;
perfeccióname en tu amor
para guardar siempre puro
y santo mi corazón.
Ese amor que es sufrido,
que, en vez de recibir, da;
no se goza en la injusticia,
más se goza en la verdad.

Aquel que no tiene envidia,
no sabe de vanidad,
todo lo cree y soporta,
que es y siempre lo será.
Es el camino excelente,
también es la Ley real,
es mayor que la esperanza
y que la fe: y la Caridad.

Ese es el amor, Dios mío,
que quiero manifestar
a este mundo que se pierde
porque ya no se sabe amar.
Llena de amor a tu pueblo;
se establezca la unidad;
para que entonces podamos
al mundo testificar.

Que el REY de Reyes hoy reina,
y por siempre reinará. En esta tierra maldita
de hombre y mujeres que nos mandan
perdidos de corazón y de humanidad.

Para todos los caídos por el traicionero
Coronavirus, que nos has hecho lo peor que
se le puede hacer a un matrimonio o familia.
Perder la vida por personas de odio y poco valor…


Laureano García Agudo.