ME ENTREGO A DIOS

ME ENTREGO A DIOS

¡Si tú supieras, amigo,
lo mucho que Dios te ama!
Lo demuestra cada día
desde las horas muy tempranas.

Te levanta, te alimenta,
te viste, también te calza;
y si te encuentras un día enfermo,
sí le pides, Él te sana.

Piensas que lo tienes todo,
¡Pues algo especial te falta!
Aunque ahora no lo entiendas
lo comprenderás el mañana.

Es de niños entenderlo
al sabio le es cosa extraña
¡Pues a ti Dios te ama tanto
que como a niño él te habla!

¿Quieres, mi amigo, ir al cielo
cuando de este mundo tú partas?
Cree solo en JESUCRISTO;
Él quiere salvar tu alma.

En este día del Señor
clamo por ti, al Dios del cielo
que ponga en tu corazón
amor a Él, con grande anhelo.

Recuerda los beneficios
que, por amor, Él te ha dado;
de todos, el más hermoso,
el más valioso precio.

Es la salvación eterna,
es vivir siempre a su lado
es que te amistes con El,
con tu Dios, que te ha creado.

Dale importancia al consejo
que por amor hoy te damos…
Ábrele tu corazón
Aquél, que al mundo te trajo.

Laureano García Agudo.