¿PORQUÉ LE LLAMAS PUTA?


En la mayoría de ocasiones se suele llamar “puta” con apelativo hiriente, a una mujer que libremente hace intercambio de sexo por dinero, pero nunca le dedicamos un segundo en que, si lo hace

por necesidad imperiosa de sobrevivir, yo lo justifico siempre y cuando la vida no le ha dado una oportunidad y la sociedad a pasado de todos sus problemas. Pero siguiendo con la misma línea, creo que peor lo tienen aquellas mujeres casadas que destacan por su estatus social, y diariamente están de flor en flor por vicio, y no le llamamos putas, “Son llamadas mujeres liberales”.

Primero, lo de que los hombres lo llevan haciendo toda la vida, es discriminación sexual, de esa que ahora parece que sólo se aplica a las mujeres. Ambos sexos se han puesto los cuernos y han sido promiscuo, no es exclusivo de uno de ellos. Si un hombre dijese que poner los cuernos es algo típico de las mujeres, le echarían los perros en menos de nada.

Y segundo, lo que cuentan en sus historias no son patinazos. Un patinazo es un error, un fallo puntual. Lo que tú cuentas (y defiendes) no es eso. Estoy totalmente de acuerdo en que cada uno puede hacer lo que quiera, siempre que haya, como dices, consentimiento, y no se haga daño. Pero lo que tú cuentas no implica ninguna de las dos cosas, y me remito a anteriores temas editados en varias fuentes de difusión.

Que cada uno viva su vida como más le plazca, sin apelativos. Si una mujer quiere tener las relaciones que le apetezca, cuando le apetezca y porque le apetezca, es magnífico. Es su elección, y el resto no tiene nada que decir ni mu. Y los apelativos que se le impongan, y estoy de acuerdo contigo, sobran. Tanto como los guardianes de la moral.

Pero no te confundas. Lo que tú das a entender no es eso. Normalmente son cuernos que una mujer pone a un hombre, y se deben sólo a falta de sexo. Ahí no hay ni consentimiento, ni aparece lo que dices de no hacer daño a nadie. Sólo se mira la felicidad de la protagonista, nada más.

Así que no tenemos que ponernos ni decir que son indignas a estas alturas cuando las historias que cuentas son de putas, a las que mantienen sus maridos cornudos mientras viven aventuras sexuales con quien les place sin importarles ni familia ni nadie más que ellas y sus impulsos sexuales reprimidos. Es lo que hay, te guste o no. Una persona que se deja hacer en la cama por su pareja (marido o lo que sea) por comodidad mientras se pasa por la piedra a quien quiera no es más que eso, una prostituta.

Y una cosa más. Esto son dos telediarios, así que haced lo que os dé la gana y podáis cuando os dé la gana, pero no hagáis daño a los demás. Mientras se respete esa máxima, lo demás es cosa sólo vuestra. Te explico: Puta es la que usa el poder sexual que tienen las tías frente a los tíos para obtener de ellos beneficio económico sea directo o indirecto o cualquier otro tipo de favor.

Perdonad, chicas, pero las putas (las de verdad), para mí, son las únicas mujeres a las cuales se les deberían tener en un pedestal. Tener en cuenta que "puta" no es una palabra, son siglas: Paz, Unión, Trabajo y Amor. Jamás una mujer española (o pocas de ellas) sabrán lo que es dar paz a un hombre, estar en unión con él, trabajar por él y para él (el plano placentero) y, por supuesto, jamás sabrán lo que es darle un amor verdadero. El resto no valéis ni para freír un huevo.

Y otra cosa os digo: vosotras seguid haciendo que los hombres trabajemos en casa, jodiéndoles la vida tras el divorcio (que no es mi caso,), etc. que llegará un día que no nos hará falta casarnos para tener un plato de comida o una camisa. Entonces, a partir de ese día vais a saber lo que es bueno. Entonces echareis de menos el hombro de un buen hombre para lloriquear de vuestras "tonterías femeninas" o, simplemente, porque os ha bajado la regla.

No os tendremos que aguantar con la menopausia, ni suegras, ni niños, ni ir de tiendas, ni compraros flores, ni joyas, ni tonterías. Entonces, ese día el hombre-heterosexual será libre. Conseguiréis que nos guste ver más un partido de fútbol con los colegas que echar un polvo. ¡Ah, es verdad, que para eso tenemos a las putas!

Pues a mí me parece fenomenal que las mujeres sean liberales. De hecho es que ya era hora. Lo que no se puede negar es que los hombres hemos sido más mujeriegos, y que si un hombre esta con muchas, es un Dios, pero si una mujer esta con muchos es una puta. ¡Por favor, que eso cambie ya!

Prefiero saber apreciar lo que no puedo tener, que tener lo que no puedo ni soy capaz de apreciar. La propia condición humana determina ese irrefrenable deseo de querer más cuando más se tiene, y la consternación de que siempre protesta el que menos debe, no es más que la consecuencia de la primera parte.

Un amigo es alguien que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.